jueves, 22 de junio de 2017

Dejemos Vivir A Cristo Resucitado En Nosotros

"Durante los cuarenta días que siguieron a la resurrección,
Nuestro Señor comenzó a mantener, en relación con su Iglesia,
Las mismas relaciones que mantendrá siempre con ella, queriendo
Sin duda alguna señalar de este modo cuál es ahora su presencia
Entre nosotros". (Newman).

Dejar vivir a Cristo Resucitado en nosotros; es vivir animados por su Espíritu, vivir según su Espíritu. “El que no tienen el Espíritu no pertenece a Cristo” (Rm 8, 9). Es el Espíritu del Resucitado el que hace posible la existencia cristiana. Seguir a Jesús no es simplemente imitar a un líder religioso del pasado o inspirarnos en su herencia. Es algo que brota desde nuestra experiencia interna de una “sabiduría escondida venida de Dios” (1Co 1, 30) que revela en nosotros su Hijo (Ga 1, 16).

Padre Alexander Correa, C.M.


viernes, 2 de junio de 2017

La Santidad en la Congregación de la Misión

 “Los santos no son héroes, sino amigos de Dios”. Cardenal Ratzinger

Este Cardenal, que un día llegaría a ser el Papa Benedicto XVI, en la audiencia general en la Plaza de San Pedro de Roma, decía el miércoles 13 de abril de 2011:

“¿Qué quiere decir ser santo? ¿Quién está llamado a ser santo? A menudo se piensa todavía que la santidad es una meta reservada a unos pocos elegidos. San Pablo, en cambio, habla del gran designio de Dios y afirma: «Él nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor» (Ef. 1, 4). Y habla de todos nosotros...


La santidad, la plenitud de la vida cristiana no consiste en realizar empresas extraordinarias, sino en unirse a Cristo, en vivir sus misterios, en hacer nuestras sus actitudes, sus pensamientos, sus comportamientos”. 

P. Marlio Nasayó Liévano, C.M.

sábado, 20 de mayo de 2017

El misterio de la vocación

Esta mi pobre y humilde reflexión quisiera que fuera como un canto de gratitud y de alabanza al Padre de las misericordias y dador de todo don perfecto por el don de mi sacerdocio misionero Vicentino y, al que anhelo que muchos: Familiares, cohermanos, amigos, y los fieles que en diferentes lugares y oportunidades me han sido encomendados, se unan en un solo coro con motivo de mis cincuenta años de sacerdocio. Y para ir concluyendo: así que caminamos “de fe en fe” (Ro 1.17), como se expresa el apóstol Pablo, de luz en luz, de gracia en gracia y de misterio en misterio, hasta llegar, con la gracia de Dios, a la plenitud en Cristo Jesús a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. ¡Verdad que la vocación es un gran misterio, y, cómo no, en la historia personal de cada uno de los llamados y elegidos! Y le pido de todo corazón a Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, y así lo espero con ferviente anhelo, que los jóvenes que se encuentren en su proceso vocacional, de una u otra forma, se sientan también muy motivados reconociendo la predilección del señor que los llama a algo inmensamente grande y del todo inmerecido de parte nuestra.
                                                           
P. Epigmenio Hurtado, C.M. 

viernes, 5 de mayo de 2017

Sobre la Vocación del Hermano


Siempre me encuentro con la pregunta: ¿y por qué no se hizo sacerdote en lugar de Hermano? Incluso de parte de nuestros seminaristas que pasaron por la pastoral vocacional.


Para muchos, es incomprensible que se opte por este estado de vida dentro de una comunidad donde existe la oportunidad de ser  sacerdote. 


Creo que la respuesta es bien clara si nos remitimos a la palabra de Dios, por quien se hacen todas las cosas y quien todo lo organiza según su querer. : En  Ef. 4, 1-16 se nos invita “a vivir de acuerdo con la vocación que hemos recibido”.   Hago énfasis en los versículos 7 y 11-12. Donde nos dice San Pablo que “cada uno de nosotros recibió su propio don, en la medida que Cristo los ha distribuido”.  “El nombró a unos apóstoles, a otros profetas, evangelistas, pastores y maestros”.


                                          Hermano Jairo Edilberto Valero, C.M.

lunes, 24 de abril de 2017

El Sacerdocio Según San Vicente de Paúl





En un mundo secularizado, como el de hoy, que tiene como ejes ordenadores del quehacer humano las lógicas del mercado, del consumo y de competencia, resulta poco atractiva la presentación del sacerdocio como una alternativa de realización personal para jóvenes que se encuentran en edad de elegir una profesión que satisfaga sus aspiraciones. Pese a todo, hoy como ayer, mañana y siempre, habrá jóvenes sensibles al llamado de Dios, a los que Él escoge para su viña. El sacerdocio pertenece al alma misma de la Iglesia, y ésta, junto con el sacerdocio, permanecerá hasta que Él vuelva, al final de los tiempos. 
Leer artículo completo
                                        P. Pedro Martín González Salinas, C.M.  





jueves, 6 de abril de 2017

Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional

SÍNODO DE LOS OBISPOS
DOCUMENTO PREPARATORIO

"...la pertenencia confesional y la práctica religiosa se vuelven, cada vez más, rasgos de una minoría y los jóvenes no se ponen “contra”, sino que están aprendiendo a vivir “sin” el Dios presentado por el Evangelio y “sin” la Iglesia, apoyándose en formas de religiosidad y espiritualidad alternativas..."

lunes, 27 de marzo de 2017

El Voto de Estabilidad en San Vicente de Paúl



San Vicente de Paúl interviene su Congregación y, adopta una serie de principios que permitirán durante todo el tiempo de existencia de la Congregación asegurar una entrega total a los pobres. Uno de estos principios es el voto de la Estabilidad.

El voto de la Estabilidad, en su esencia nos permitirá vivir en fidelidad la opción de evangelizar a los pobres durante toda la vida. Hablar de Estabilidad en la época en donde todo es inestable, significa correr el riesgo de romper esquemas y profundizar en una de las virtudes que, a lo largo de los años, han desaparecido para darle paso a la moda de lo trivial, de lo pasajero.


 Est. Fabián Andrés Guevara, C.M.

lunes, 13 de agosto de 2012

VOCACIÓN: Un llamado de Amor... Una respuesta de Amor... Un camino a seguir…



Muchos definen la vocación como una inclinación  que experimenta una persona  hacia una forma de vida o un trabajo. Se dice por ejemplo “Esta persona desde muy joven manifestó  vocación para cuidar animales” De esta manera la vocación  está en sintonía con LOS ANHELOS, LOS GUSTOS, LOS INTERESES de la persona.

La vocación es un don gratuito de Dios, exige una respuesta libre, sincera, responsable y siempre inspirada por Amor. 



Sor Blanca Libia Tamayo, HC.

viernes, 11 de mayo de 2012

El Testimonio Críble Abre la Mente y el Corazón de muchos al deseo de Dios y a la Vida Verdadera






“Lo que el mundo necesita hoy de manera especial es el testimonio creíble de los que, iluminados en la mente y el corazón por la Palabra del Señor, son capaces de abrir el corazón y la mente de muchos al deseo de Dios y de la vida verdadera, ésa que no tiene fin”. (PF: 15). Esta frase del papa Benedicto XVI me ha parecido muy diciente y significativa para comenzar esta reflexión. Creo que sintetiza lo que el papa ha venido diciendo sobre el llamado de Dios: “el testimonio que suscita vocaciones”. Creo que debemos convencernos de una frase bíblica: “La cosecha es abundante”. Hoy nos quejamos de que no hay vocaciones consagradas y sí, hay que decir vocaciones consagradas, pues también se nos olvida que la vocación no se puede reducir al ámbito clerical o de la vida consagrada, incluso, este término de vida consagrada, puede también estar limitando la vocación o reduciéndola a unos estados de vida o estilos de vida. 
                                       P. Luis Hernando Gil Yépez, C.M.